Envejecimiento – ¿Por qué envejecemos?

El envejecimiento es una parte inevitable de la vida. Con el paso del tiempo, se van produciendo cambios en el organismo que disminuyen su capacidad de adaptación.

Llegados a una edad muchos cambios son visibles, y no solo a nivel físico. Así que, aunque sea difícil definir que es envejecer, todos tenemos una imagen mental del envejecimiento.

Los cambios que percibimos, como por ejemplo en la piel, realmente son consecuencias de cambios en otros niveles. ¿Pero dónde empiezan esos cambios? 

Estamos formados por células ¿pero las células envejecen?  A su vez estas células están dirigidas por el ADN… ¿y el ADN envejece?

 Aquí tienes el audio por si prefieres escuchar en lugar de leer. 

¡Empecemos!

Las células envejecen – Senescencia celular

Las células durante su vida sufren daños.

Si los daños son graves la célula muere a través de un proceso llamado muerte celular programada (apoptosis).

En cambio, si los daños no son graves la célula sobrevive pero envejece.

En este estado se puede mantener activa y funcionar. Sin embargo, libera sustancias dañinas que producen inflamación y daños en células cercanas.

Este estado de envejecimiento recibe el nombre de senescencia celular.

¿Por qué ocurre esto de que liberen esas sustancias dañinas? Pues a las células les ocurre lo mismo que a las personas, que con la edad podemos tener dificultades para hacer cosas que antes hacíamos sin problemas.

En su caso, su libro de instrucciones (el ADN) funciona de forma diferente. Al sufrir daños leves puede sobrevivir, pero a costa de haber hecho cambios en su forma de funcionar.

Algunos de estos cambios hacen que desde las células se liberen sustancias al medio que son detectadas por las células que se encargan de activar la inflamación. Como resultado se activa un proceso inflamatorio de bajo grado pero crónico.

Además, estas sustancias también son detectadas por las células de alrededor y como respuesta se producirán cambios. Porque las células se comunican, unas envían señales y otras responden.

Las células senescentes liberan al medio moléculas (rombos) que son detectadas por las células activadoras de la inflamación. Al detectarlas, se enviará una señal al ADN. Como consecuencia, se producirán moléculas que activarán la inflamación.

Con el tiempo, la acumulación de células envejecidas deriva en el envejecimiento de tejidos y órganos. Con ello, el envejecimiento empieza a notarse en el organismo.

Todo esto se complica porque se produce un círculo vicioso. La senescencia produce inflamación pero a su vez la inflamación promueve la senescencia. También el ADN se va dañando y este daño produce senescencia e inflamación.

Inflamación y acortamiento de telómeros - Principales causas de la senescencia

En base a lo que se sabe hoy en día sobre las causas moleculares del envejecimiento, se considera que la inflamación crónica de bajo grado y el acortamiento de telómeros son muy importantes.

Inflamación

Te he contado que las células senescentes pueden liberar sustancias que promueven la inflamación, pero esta no es la única causa de la inflamación asociada al envejecimiento.

Hay otras causas como el deterioro del sistema inmune y la autofagia.

Digamos que las células del sistema inmune actúan de forma diferente y promueven la inflamación, aunque en un grado mucho menor que cuando se produce una infección.

Respecto a la autofagia, es un proceso que utilizan las células para descomponer lo que ya no funciona bien, de lo que está en exceso y los productos que se acumulan y no sirven. Además, las moléculas resultantes se reciclan. Puesto que la célula las puede aprovechar para fabricar otras cosas o como fuente de energía.

Dentro de la célula se engloba todo lo que tiene que ser degrado en una vesícula (autofagosoma). A esta vesícula se une un lisosoma, que es quién tiene lo necesario para degradar compuestos. Tras esta fusión, se forma el autolisosoma. Una vez degradados los compuestos, las moléculas resultantes se reciclan.

Otra causa que hay que destacar es el gen NF-kB. Un aumento en la activación de este gen conlleva a un aumento de la inflamación. ¿Por qué? Pues porque la molécula resultante activa a muchas otras moléculas inflamatorias. En el envejecimiento ocurre este aumento.  

También, hay otro proceso que aumenta el NF-kB y otras moléculas que intervienen en la inflamación. Este proceso es el estrés oxidativo y es un proceso natural del envejecimiento.

Este estrés se produce cuando nuestra capacidad antioxidante no es suficiente para combatir a los radicales libres que se generan en los procesos celulares. Aunque, es importante decir que un estilo de vida poco saludable aumenta el estrés oxidativo.

Acortamiento de telómeros

Los telómeros son los extremos de los cromosomas, cuya función es protegerlos para evitar que se produzcan alteraciones.

Telómeros rodeados con un círculo.

Cuando una célula se divide, los telómeros se acortan como consecuencia del proceso. No obstante, tenemos una proteína (concretamente una enzima) que se encarga de mantener estos telómeros y retrasar que se acorten demasiado. Esta enzima es la telomerasa.

Cuando los telómeros se han quedado ya muy cortos, la célula sufre mutaciones que hacen que muera antes de acabar de dividirse. Sin embargo, antes de llegar a ese extremo la célula pasa por el envejecimiento y vive con mutaciones compatibles con la vida por ser menos graves.

Además, el acortamiento de telómeros y la inflamación se relacionan.

La inflamación promueve la división de algunas células del sistema inmune. Porque estas células interpretan la inflamación como una señal de que hay algún agente patógeno que combatir. De hecho, generalmente, las células T se dividen en torno a unas 15-20 veces en una respuesta inmune.

A su vez, estas divisiones aceleran el acortamiento de telómeros y por ende el envejecimiento del sistema inmune (o inmunosenescencia). Mecanismo sobre el que te cuento más detalles en el artículo “Cómo el estrés afecta a la salud”.

¿Y qué hacían las células envejecidas? Liberar sustancias que promueven la inflamación. Así que se produce un círculo vicioso.

Para acabar, puntos clave

  • Las características que asociamos al envejecimiento son consecuencia del envejecimiento de las células, lo que a su vez es resultado de desregulaciones moleculares. Entre estas alteraciones destacan la inflamación y el acortamiento de telómeros.

 

  • El ritmo al que se produce este envejecimiento molecular, depende de diversos factores. Entre los cuales se encuentran hábitos de vida. Está claro que envejecer es inevitable pero con una vida sana, se reduce el estrés oxidativo, la inflamación, el acortamiento de telómeros…

Por ejemplo, en la obesidad también se produce una inflamación crónica de bajo grado y como ya te conté,  el estrés acorta los telómeros del sistema inmune.

 

  • A nivel genético, el ADN empieza a funcionar diferente por un cúmulo de situaciones. Recibe señales que no debería recibir, sufre daños como consecuencia de mutaciones y del acortamiento de telómeros.

También por la epigenética. No te he hablado de este mecanismo, porque se merece un artículo completo. Pero de forma muy breve, consiste en la unión de  “marcas” al ADN que cambian su funcionamiento. Así que digamos que también “envejece”.

 

  • Todas las alteraciones celulares y moleculares inherentes al envejecimiento son las que hacen que, llegados a una edad, aumente el riesgo de diversas enfermedades como la demencia y el cáncer.

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