¿Existe un vínculo genético entre amigos?

Solemos tener amigos con los que tenemos algo en común, ya sea respecto a la forma de ser, de pensar, gustos, aficiones… Pero ¿sabías que en esta lista de cosas en común puede que se incluya también la genética?

Pues sí, se ha sugerido que somos genéticamente similares a nuestros amigos.

Aunque… ¿qué grado de similitud tenemos? ¿Es coincidencia o tiene algún sentido biológico?

Aquí tienes el pódcast por si prefieres escuchar en lugar de leer. 


¡Empecemos!

Amistad y similitud genética

Parece ser que somos genéticamente similares a nuestros amigos. Aproximadamente tenemos la misma similitud que con los primos de cuarto grado.

Distancia de parentesco entre primos cuartos. Los cuadrado grises representan una generación.

¿Pero cómo se pueden hacer este tipo de descubrimientos? Pues en este caso analizando el ADN de 1.932 personas entre las que había 1.367 pares de amigos. Concretamente, estudiando a los llamados SNPs o polimorfismos de un solo nucléotido.

*Los SNPs son cambios en el ADN que se encuentran en más del 1% de la población y que afectan a un solo nucleótido. En otras palabras, si pensamos en el ADN como un libro, son cambios que afectan a una sola letra. Esta letra estaría cambiada en más del 1% de libros.

Cada una de estas bases puede cambiar. Si ese cambio está en más de 1% de la población es un SNP.

Así que en el estudio en cuestión, analizaron 466.408 SNPs y estudiaron cuántos compartían los amigos y los desconocidos. Con ello, llegaron a la conclusión de que los amigos compartían más similitudes genéticas que los desconocidos.

Similitud genética entre amigos, ¿casualidad?

Hay al menos 4 teorías que pueden explicar la similitud genética entre amigos. Además, no son excluyentes, pueden actuar todas según situaciones y circunstancias.

1. Tendencia a hacer amistad con personas que vivan en la misma zona que nosotros y también con personas de la misma etnia. En ambos casos puede ser probable compartir antepasados.

2. Escoger mantener amigos con una genética similar a la nuestra o alejarlos en caso de que no sea así. ¿Pero cómo podemos hacer esto?

Aunque no podamos ver el ADN de la gente sí podemos ver sus características (fenotipo), las cuales pueden depender de la genética. Según esta teoría, tenemos tendencia a preferir unos fenotipos que sean similares a los nuestros.

3. Preferir por un tipo de ambiente. Esta preferencia puede estar influenciada por la genética. De ser así, en ese ambiente es probable conocer gente con una genética similar. Por ejemplo, a mí en este caso me viene a la mente los grupos de amigos de la universidad.

4. Terceras personas o determinadas condiciones pueden llevarnos a entornos o circunstancias en las que haya personas que sean genéticamente similares a nosotros.

Como llevar a cabo una actividad grupal en la que conoces a alguien y ese alguien te presenta a otros amigos con los que congenias.  En la preferencia por llevar a cabo la actividad y de congeniar con una persona en concreto, puede haber influencias de similitud genética.

Teorías que intentan explicar la similitud genética entre amigos.

Beneficios de la similitud genética entre amigos

Parece que la evolución favorece las similitudes más que las diferencias. Aunque ambas pueden ser favorables dependiendo de las circunstancias.

Concretamente en este estudio, encuentran que los amigos tienen características en común en el sistema olfativo, entre ellas hay genes que codifican receptores olfatorios. Curioso ¿verdad?

La explicación puede ser que personas que perciben olores de la misma manera, prefieran entornos similares donde interactúan. Además el olfato interviene en el contagio emocional y en la comunicación y ayuda a evitar intoxicaciones. Por lo que puede haber sido ventajoso ser parecidos.

Por otra parte, encuentran que este parecido no ocurre en genes del sistema inmune.

Por ejemplo, interesa ser diferentes en el sistema inmune porque en caso de que haya alguna enfermedad infecciosa, alguien del grupo sobreviva o no caiga enfermo.

Sin embargo, aunque hay ocasiones en las que ser diferente tiene más ventajas, sigue prevaleciendo ser similares. ¿Cuál puede ser la razón?  Pues que nos cuesta menos encontrar a personas más similares y además es más sencillo interactuar con ellas de forma exitosa.

Esto es lo que ocurre en situaciones en las que se requiera realizar diferentes tareas.

En estas situaciones es más ventajoso relacionarse con gente más diferente para cubrir el abanico de habilidades que se vayan a necesitar. Pero hasta en estos casos, los humanos seguimos teniendo preferencia por asociarnos con gente más similar a nosotros (aunque no haya un beneficio aparente).

La capacidad de colaborar con los demás nos ha ayudado mucho a evolucionar hasta lo que somos hoy en día. Pero no solo eso, la amistad es muy importante para nuestra salud, tanto física como mental.

Para que te hagas una idea de la gran importancia de la amistad, algunos de sus beneficios son:

Tener menos estrés y una actitud más positiva, menor riesgo de enfermedades mentales, aumento de la esperanza de vida, menor sensación de dolor…

Todo ello, hace que tengamos el deseo de interactuar con otros y preferiblemente con personas que se parezcan a nosotros. Tanto para bien como para mal. Por ejemplo, un estudio de 2015 sugiere que niños con tendencia a la ansiedad suelen tener más amigos con la misma tendencia, y que además esto favorece que los síntomas sean más pronunciados.

Conclusión

En resumen, hay evidencias de que tenemos más similitudes con nuestros amigos que con desconocidos a nivel genético (concretamente a nivel de SNPs).

Esto puede ser explicado por diferentes teorías. Por ejemplo, tener preferencia por relacionarnos con personas que se parezcan a nosotros.

Modelos evolutivos han mostrado que la evolución favorece la interacción entre personas más parecidas, aunque sea más ventajoso lo contrario. Quizás porque cuesta un menor esfuerzo encontrar a estas personas y llevarse bien con ellas.

Las amistades son muy importantes para la salud y la vida en general. De hecho, la cooperación ha sido clave en que seamos lo que somos hoy en día.

Me gustaría acabar contándote que es lo que me viene a la mente cuándo pienso como se aplica esto a la vida real de forma muy breve.

Empezamos teniendo amigos que están en nuestro entorno cotidiano, después según estamos en entornos diferentes conocemos a gente nueva. Así, vamos haciendo nuevas amistades.

Sin embargo, mientras que algunos se pierden en el camino otros se mantienen, aunque se tenga que hacer un esfuerzo por mantener el contacto.

Pero… ¿a que este esfuerzo cuesta muchísimo menos de hacer cuando es para no perder a personas con las que nos sentimos a gusto?

En este contexto tiene sentido el buscar y mantener amigos que se parezcan a nosotros. Amigos, con los que se comparten gustos, hobbies, formas de ver la vida… También con los que se comparte similitud genética. Al fin y al cabo, la genética influye en lo que somos.

¡Ojo! Que digo influye y no que determina. La educación que recibimos, el entorno y las situaciones que vivimos mientras crecemos, también influyen en lo que somos. 

2 respuestas a «¿Existe un vínculo genético entre amigos?»

  1. Me ha parecido muy interesante, no me hubiera planteado nunca la existencia de un vínculo genético entre amigos. Un saludo y enhorabuena por tu blog.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *