«Niños burbuja»: una mutación y la derrota del sistema inmune

No es raro haber oído hablar sobre la inmunodeficiencia combinada severa, aunque  igual no te suene para nada. Pero, si te digo que es la enfermedad que tienen los pacientes conocidos como «niños burbuja», te suene algo más ¿verdad? Esta enfermedad es conocida como SCID (por sus siglas en inglés)

Lo que no es tan conocido es cuál es su causa y sus consecuencias biológicas. Pues eso es lo que voy a contarte hoy. Además quiero contártelo por tres razones.

La primera es para dar visibilidad a esta enfermedad.

La segunda es un poco «spoiler». Pero bueno, allá va. Es para que veas cómo diferentes mutaciones genéticas, incluso en diferentes genes, pueden causar una misma enfermedad. También para contarte que se está trabajando en terapias para poder corregirlas. Lo cual es un avance en la medicina tremendamente increíble.

La tercera es porque es un ejemplo que refleja la importancia de cómo nuestro cuerpo interacciona con el ambiente. Concretamente, muestra cómo nuestro cuerpo nos protege de agentes patógenos, y el papel clave de la genética en que todo funcione correctamente.

 Aquí tienes el pódcast por si prefieres escuchar en lugar de leer: 

¡Empecemos!

Respuestas inmunes frente a una infección

Es interesante que, antes de empezar a ver con detalle la inmunodeficiencia combinada severa, veamos de forma breve cómo responde el sistema inmune a un agente patógeno.

Para que entiendas mejor por qué las defensas actúan como actúan, tienes que pensar que son un ejército de bajo presupuesto. Sí, de bajo presupuesto. Por eso tienen que intentar ser muy eficientes con los menos recursos posibles.

Por eso tenemos dos tipos de respuestas, la innata y la específica.

La respuesta innata es la que se activa primero frente a una infección. Es inespecífica, es decir, que actúa de forma general, y no mejoraría su eficacia si volviéramos a enfrentarnos contra el mismo patógeno. Uno de los tipos celulares que intervine son los linfocitos NK, que se encargan de destruir células infectadas, y también interviene en la regulación de la respuesta inmune.

Esta respuesta innata, permite que mientras la específica se prepare para intervenir.

La respuesta específica tarda más en actuar, porque se prepara para atacar de forma específica a la infección. Sin embargo, ¡tiene memoria!. Esto significa que la siguiente vez que nos ataque el mismo patógeno, las defensas específicas estarán preparada para responder de forma mucho más rápida. Así que pueden derrotar al patógeno antes de que se produzca la enfermedad.

En esta respuesta participan los linfocitos T y B.

Una de las funciones de los linfocitos T es reconocer células infectadas por microorganismos y destruirlas. Pero, también tienen funciones reguladoras del sistema inmune, como por ejemplo activar a los linfocitos B.

Los linfocitos B son los que producen anticuerpos, los cuales se unen al patógeno y activan mecanismos que acaban destruyendo al patógeno.

Respuestas de los linfocitos T, NK y B frente a un agente patógeno.

¿Por qué te cuento todo esto?

Porque en la SCID están afectadas las funciones de los linfocitos T y B, por eso recibe el nombre de combinada. Además en muchos casos también están afectadas las células NK.

¿Qué es la inmunodeficiencia combinada severa?

La SCID es una enfermedad rara. Las personas afectadas tienen alteraciones en las funciones del sistema inmune, lo cual implica que  tengan un altísimo riesgo de sufrir infecciones graves.

Las personas con esta enfermedad sufren infecciones desde los primeros meses de vida, las cuales pueden ser muy graves y amenazar su vida. Además, mientras que los niños sanos suelen tener resfriados, los enfermos de SCID suelen tener neumonía, meningitis o infecciones del torrente sanguíneo. Lo único que puede hacerse hasta que recibe un tratamiento es reducir al máximo el contacto de estos niños con otras personas, sobretodo otros niños, y extremar medidas de higiene. 

Esto ocurre porque su sistema inmune no funciona correctamente. Concretamente tienen alterados los linfocitos T y B, y en muchos casos las células NK. ¿Qué quiere decir que estén alterados? Pues que hay menos de lo que debería haber y/o que no funcionan correctamente. Esto dependerá del subtipo de SCID.

Subtipos de SCID y genética

¿Y de qué depende tener un subtipo de SCID u otro? Depende de la mutación genética que la cause. 

Todos los subtipos se producen porque hay una mutación que causa la alteración de los linfocitos T, B y/o NK. 

Digamos que estas mutaciones dañan las instrucciones contenidas en el ADN para que estas células hagan su función. Por eso cuando se enfrentan a una infección, no saben que tienen que actuar o cómo hacerlo. 

Sin embargo, según las consecuencias, la misma enfermedad se divide en subtipos.

Además según la mutación cambia el patrón de herencia. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que si está en el cromosoma X o en otro cromosoma se heredará de forma diferente. Te pongo un ejemplo.

Diferentes mutaciones, diferente herencia

El subtipo más común afecta a un 45% de pacientes y está causado por una mutación en un gen del cromosoma X. 

Por estar en el cromosoma X, este subtipo solo lo padecen los hombres. Las mujeres al tener dos cromosomas X, aunque tengan uno con la mutación, tienen el otro cromosoma que está bien y les permite estar sanas. 

Nota importante: hay sitios en los que explican este subtipo como si fuera el único que existe, pero no es así.

El siguiente subtipo más común afecta al 15% de pacientes y las mutaciones que lo causan están en el cromosoma 20. En este caso las mujeres y los hombres tienen el mismo riesgo de heredarlo de los progenitores. Sin embargo, tienen que heredarlo de los dos, porque nuevamente si hay un cromosoma sin la mutación, la persona podría estar sana.

Herencia de diferentes subtipos de SCID en función de si la mutación causante está en el cromosoma X o en cualquier otro (aunque en este subtipo está en el cromosoma 20).

Si la mutación está en el cromosoma X solo desarrollarán la enfermedad los varones. Aunque las mujeres la pueden transmitir a su descendencia. 

Si está en otro cromosoma tienen el mismo riesgo de desarrollarla tanto hombres como mujeres.

Diferentes mutaciones, diferentes consecuencias, pero misma enfermedad

Diferentes mutaciones pueden causar una misma enfermedad, aunque molecularmente tengan consecuencias distintas. Para que veas claramente a qué me refiero te quiero contar qué ocurre en estos dos subtipos que acabamos de ver.

La mutación que causa el ligado al cromosoma X, provoca que los linfocitos T y NK no puedan detectar una molécula que los hace crecer y funcionar correctamente. En consecuencia, las personas afectadas tienen una cantidad muy baja de estos linfocitos. Sin embargo, la cantidad de linfocitos B es normal, pero no funcionan correctamente, porque necesitan a los T para actuar como es debido.

En el subtipo de las mutaciones del cromosoma 20, se afecta una enzima (una proteína) llamada adenosina deaminasa (ADA). Esto hace que haya una deficiencia en ADA y como se consecuencia, se acumulan productos tóxicos en los linfocitos, causando su muerte. Como resultado, presentan una cantidad baja de linfocitos T, B y NK. 

Existen más subtipos, aunque solo 5 están bien definidos porque son en los que se conoce bien que ocurre en las células y las moléculas implicadas. Respecto a mutaciones causantes de SCID, se han detectado 20 hasta la fecha.

Estas mutaciones causarán diferentes consecuencias en el sistema inmune, provocando el cuadro clínico de una misma enfermedad, la SCID.

Tratamientos

Terapias de reemplazo

Existen tratamientos para intentar reducir el riesgo de infecciones, aunque no curen la enfermedad.

Dentro de estos tratamientos se incluyen la terapia de reemplazo de inmunoglobulina intravenosa (IVIG), y la terapia de reemplazo con una forma modificada de la enzima ADA.

La primera lo que hace es administrar anticuerpos para que su sistema inmune tenga ayuda externa para combatir la infección. 

La segunda es solo útil para el subtipo que hemos comentado que se debía a una ausencia de ADA (que provocaba la muerte de linfocitos por toxicidad). Al administrar la ADA, puede evitarse su ausencia de forma artificial, pero tiene que llevarse a cabo durante toda la vida.

Trasplante

La terapia que cura la enfermedad que se usa como primera opción si es posible, es el trasplante de progenitores hematopoyéticos (ya sea de médula ósea, sangre periférica o cordón umbilical). Además, tiene más probabilidad de éxito cuánto antes se realice después del nacimiento.

En este sentido, en Cataluña en 2017, se incluyó el diagnóstico de SCID en la prueba del talón para poder detectar a los pacientes lo más temprano posible. De hecho, dos niños han dado sido diagnosticados de esta manera desde que se ha implantado, ¡y el primero ya está curado!

Terapia génica

Este tipo de tratamientos consisten en manipular genéticamente las células para corregir la mutación que causa la enfermedad.

El primer tipo para el que se probó esta técnica fue el subtipo ADA. Recientemente, se ha conseguido buenos resultados en un ensayo clínico en el que se ha probado este tipo de terapia para el subtipo ligado al cromosoma X.

El problema de estas terapias es que pueden tener efectos secundarios graves, como causar toxicidad si las dosis son elevadas o también cáncer. No obstante, en los últimos años se ha avanzado mucho en la eficacia y seguridad de este tipo de tratamientos.

Estas terapias son una gran esperanza para el futuro, en todas aquellas enfermedades con base genética.

¿Te imaginas como sería poder curarse en la infancia, en lugar de tener que vivir con alguna de estas enfermedades? 

Te dejo el enlace de una guía en la que tratan los subtipos, diagnóstico y tratamiento. Aunque la parte genética puede resultarte complicada de entender sino tienes conocimientos básicos. 

También te incluyo el link de la noticia en la que cuentan el caso de niño curado de SCID en Cataluña. 

Por último, aquí tienes otro enlace por si quieres ampliar más conceptos sobre el sistema inmune.

4 respuestas a ««Niños burbuja»: una mutación y la derrota del sistema inmune»

  1. Hola gracias, no vonocis esto en niños, muy terrible que sufran de esto.
    Yo ek ibforme anterior , pregunte si la lactasa se va de forma progresiva pero a que edad seria?

    1. ¡Hola Luz! Te respondí a tu pregunta :), pero la vuelvo a poner en este post: «muy buena pregunta. No, no hay una edad. Digamos que cada persona es un mundo, y como además también entran en juego otros factores como la microbiota o la cantidad de lactosa que ingerimos (porque igual alguien intolerante toma pocos lácteos y no le sientan mal, y por eso no sabe que es intolerante hasta a saber cuándo o quizás nunca llega a saberlo)».

  2. Muchas gracias por la información, tenemos un caso de un pariente muy cercano y esto nos ayuda a entender mejor de donde viene todo esto.

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