Preeclampsia – La principal causa de muerte neonatal y materna

Publicado el 10 de enero de 2021

Nerea Castillo

¿Conoces a qué se refiere el término preeclampsia? La verdad es que no es muy conocido. Aunque, muchas mujeres embarazadas sí que habrán oído hablar de la preeclampsia.  ¿Y por qué las mujeres embarazadas? Pues porque es una complicación del embarazo.

Contarte todo lo que te voy a contar, me hace especial ilusión porque ¡es el tema principal de mi tesis doctoral!

 Aquí tienes el audio por si prefieres escuchar en lugar de leer. 


Así que… ¡Empecemos!

¿Qué es la preeclampsia?

La preeclampsia es una complicación del embarazo. Se estima que afecta al 5-8% de embarazos y puede aparecer a partir de la semana 20 de gestación, aunque en la mayoría casos los síntomas se manifiestan a partir de la semana 34.

Síntomas

Concretamente, es un síndrome que se caracteriza por la aparición de hipertensión junto con alguno de los siguientes: proteinuria (que es la presencia excesiva de proteínas en orina), daños en algunos órganos ─como riñones, hígado, cerebro─, edema pulmonar, dolores de cabeza y problemas de visión.

Parece que puede llegar a ser muy grave ¿verdad? Pues sí, puede llegar a serlo. Su gravedad varía entre pacientes y generalmente, los casos en los que aparece antes de la semana 34 son más graves.

Complicaciones derivadas

Es la principal causa de mortalidad y morbilidad materna y neonatal.

En cifras te puedo decir que es la responsable de 500.000 muertes neonatales y 76.000 maternas en todo el mundo cada año.

Pero además, puede causar problemas médicos a corto y largo plazo, y que afectan tanto a la madre como al bebé.

A corto plazo, los casos más graves pueden derivar en una eclampsia, que es la aparición de convulsiones y coma durante el embarazo o poco después del parto. A largo plazo, las mujeres que han sufrido preeclampsia tienen más riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y renales.

Respecto a los bebés, el mayor riesgo es nacer prematuro, lo cual tiene asociados problemas de salud, como por ejemplo problemas cardiovasculares, respiratorios y cerebrales.

El principal síntoma de la preeclampsia es la hipertensión acompañada de proteinuria. Esta complicación del embarazo se asocia con problemas de salud a corto y largo plazo. Además, cada año causa 500.000 muertes neonatales y 76.000 maternas.

Situación clínica de la preeclampsia

Tratamientos

La única cura definitiva es la expulsión de la placenta. Esto implica que hasta que no termina el embarazo los riesgos continúan, pero un parto demasiado temprano tampoco es lo mejor para el bebé.

De ahí que, por lo general, si la preeclampsia se manifiesta antes de la semana 34 llegue a ser más grave.

También por eso hay un alto riesgo de parto prematuro asociado a esta complicación. Aunque se intenta prolongar el embarazo lo máximo posible, llegados a cierta gravedad de síntomas no se puede mantener más tiempo.

Es cierto que existen algunos tratamientos. Pero no son una cura, sino que están dirigidos a prolongar el embarazo reduciendo síntomas. Por ejemplo, pueden administrarse medicamentos para reducir la presión arterial, o corticoesteroides si la función del hígado y el número de plaquetas se ha visto afectado. No obstante, tienen que ser medicamentos que sean seguros durante el embarazo, lo cual limita las opciones.  

Por lo general, los fármacos tienen más éxito si se administran de forma temprana y aquí entran en juego las limitaciones en el diagnóstico.

Diagnóstico

Los síntomas de la preeclampsia se manifiestan tarde. Aunque el problema que origina la enfermedad empiece en etapas más tempranas.

Esto hace que el diagnóstico sea tardío y que entonces, las opciones de prevención y tratamiento sean muy limitadas.

Actualmente las formas de diagnóstico se basan en los factores de riesgo que pueda tener la paciente, y comprobando si existe hipertensión o algún otro síntoma. También hay algunos test moleculares que aportan información útil para la determinación del riesgo de desarrollar preeclampsia o de estar padeciéndola. Estos test lo que hacen es medir la cantidad en sangre de algunas moléculas que se han detectado alteradas en mujeres con preeclampsia. 

Test molecular para estimar el riesgo de desarrollar preeclampsia. Con un análisis de sangre, se puede cuantificar la cantidad de determinadas moléculas, cuya alteración se asocie a la preeclampsia. De este modo, es posible obtener más información que facilite el diagnóstico.

Sin embargo, en muchas ocasiones esta determinación no es lo suficientemente temprana. Por ello, se están poniendo muchos esfuerzos en encontrar la manera de detectar el riesgo de preeclampsia de forma más precoz y precisa.

Especialmente, estos esfuerzos se dirigen a la preeclampsia de inicio temprano puesto que generalmente es más grave. Sin embargo, algo clave para alcanzar ese objetivo es saber por qué ocurre. Además saberlo, quizás permitiría desarrollar una terapia que pudiera corregir el origen del problema. 

¿Por qué ocurre la preeclampsia de inicio temprano?

Algunas evidencias apuntan a que la preeclampsia de inicio temprano tiene un origen distinto a la preeclampsia de inicio tardío. Dicho esto, en este apartado vamos a ver qué se sabe sobre la preeclampsia de inicio temprano.

Placenta

En la preeclampsia, la placenta no se forma correctamente.

Básicamente, para que se forme la placenta, tiene que ocurrir que células del embrión invadan la pared del útero, y la madre ha de permitir esta invasión.

¿Por qué el embrión tiene que invadir la pared del útero? Pues por dos motivos:

  • Tiene que llegar hasta los vasos sanguíneos de la madre, digamos que para “reestructurarlos a su medida”. Esto es necesario para que cuando se forme la placenta, llegue bien el flujo sanguíneo, y con este flujo los nutrientes y el oxígeno.
  • Tiene que alcanzar el llamado miometrio que es la capa muscular de la pared del útero. Es necesario que profundice hasta el primer tercio para que la placenta se forme bien.
Células del embrión invaden la pared del útero. Concretamente invaden el endometrio hasta llegar al miometrio y los vasos sanguíneos.

¿Qué pasa en la peeclampsia?

Por algún motivo, cuando las células del embrión invaden el útero no llegan a la profundidad que deberían.

La consecuencia es que los vasos sanguíneos no cambian como deberían y el flujo sanguíneo no llega de forma correcta.

El resultado es que la placenta sufre daños y libera moléculas al torrente sanguíneo materno. Estas moléculas dañan el tejido que recubre los vasos sanguíneos ─llamado endotelio─ de la madre. Todo ello, lleva a la manifestación de los síntomas ─la hipertensión y el daño a diferentes órganos─.

La mayoría de investigaciones científicas dirigidas a entender el origen de la preeclampsia, se centran en el estudio de la placenta y del embrión. La gran pregunta que sigue sin resolverse, es ¿por qué la invasión del embrión no es lo profunda que debería?

Para resolverla, en los últimos años se ha empezado a estudiar en profundidad a una protagonista olvidada. La decidua.

 

Decidua

La decidua es un tejido especializado que solo se forma en el embarazo.

Surge de la transformación del endometrio, que es la capa mucosa que recubre el útero. 

En cada menstruación el útero se prepara para un posible embarazo, a través de la decidualización. Si no hay embarazo, el endometrio se destruye y se expulsa. Pero si hay embarazo, se forma la decidua.

Para que la decidua se forme correctamente, es fundamental que la decidualización se haya producido de forma óptima. Es decir, que antes del embarazo el útero se ha tenido que preparar correctamente y así, posteriormente, formar bien la decidua.

La decidua es importantísima por varias razones. Es la que dirige y controla la invasión de las células del embrión, al mismo tiempo que las protege del sistema inmune.

Así que hasta hace no mucho, todos los focos estaban puesto en el embrión que era el que invadía; mientras que, se había olvidado a la decidua que es la que se deja invadir.

En la preeclampsia severa, que es la preeclampsia con el cuadro clínico más grave, parece ser que un fallo en la decidualización podría ser la causa de la enfermedad. Es decir, que el origen del problema podría ocurrir incluso antes del embarazo.

Concretamente, lo que se ha visto es que:

Las células del endometrio de mujeres con embarazo sano y con preeclampsia severa son prácticamente iguales. Sin embargo, cuando deberían decidualizar las de las pacientes con preeclampsia no lo hacen o lo hacen en menor grado (enlace al artículo original).

Las células del endometrio de mujeres que tuvieron un embarazo sin complicaciones decidualizaron correctamente. En cambio, las células de las mujeres que tuvieron un embarazo con preeclampsia severa mostraron una decidualización deficiente.

Es decir,  que las células de las pacientes no son capaces de responder correctamente a los estímulos hormonales que desencadenan la decidualización. No obstante, el motivo de esta respuesta deficiente se desconoce.

Estos hallazgos subrayan que hay una contribución materna a la enfermedad.

Es decir, que la invasión deficiente del embrión que se produce en la preeclampsia puede deberse a que por alguna razón todavía desconocida la decidua no se forma correctamente y no se deja invadir.

Una posible explicación sería el fallo de la decidualización.

Papel de la genética en el diagnóstico y la prevención

Los hallazgos que hemos visto sobre la formación de una decidua deficiente en mujeres con preeclampsia, abre una vía muy importante que podría mejorar el contexto clínico de la enfermedad.

Si se encontrara la causa de una decidua deficiente, se podría desarrollar un método para detectarla. Es decir, que se podría identificar a las mujeres que tuvieran riesgo de esta deficiencia de forma temprana.

Estas mujeres, al ser identificadas podrían tener una monitorización del embarazo especial. Además, en caso de que se considerara necesario, podrían recibir tratamientos en semanas gestacionales tempranas y así serían más eficaces. 

La genética puede ser muy importante en que esto sea posible. ¿Cómo?

Todos los procesos del cuerpo ocurren porque las células funcionan siguiendo las instrucciones que tienen en el ADN. La formación de la decidua no iba a ser menos.

En este punto tampoco nos podemos olvidar del ARN. Es la molécula intermedia entre el gen y la proteína, también lleva a cabo funciones de regulación de la actividad de las células. Es decir, el material genético es crucial en la formación de la decidua.

Eso sí, encontrar dónde está la alteración o las alteraciones genéticas que finalmente pueden causar la enfermedad es una reto titánico.

Hay muchos tipos celulares que intervienen en la formación de la decidua, que a su vez se comunican para estar sincronizados. Además, para todas las funciones que llevan a cabo utilizan muchísimos ARN y proteínas. 

Pero en investigación, ¿qué no es un reto?

Conclusión

Hemos visto que la preeclampsia puede ser grave, y que el contexto clínico tiene muchas limitaciones a nivel de diagnóstico, tratamiento y prevención.

En este sentido saber el origen de la enfermedad ayudaría a encontrar la forma de diagnosticarla y tratarla de forma temprana. Con ello, se podrían llevar a cabo estrategias de prevención.

En la preeclampsia de inicio temprano, se produce una placentación aberrante por la invasión deficiente de la decidua por parte de las células del embrión.

Aunque se ha estudiado durante mucho tiempo a la placenta y al embrión, recientemente ha surgido interés por la decidua. Un tejido especializado y clave en el embarazo. Con ello, se ha visto que en las células del endometrio de pacientes con preeclampsia severa decidualizan de forma deficiente. 

Puesto que el material genético es importante en la formación de la decidua, investigarlo podría abrir nuevas vías de diagnóstico y tratamiento. Sin embargo, es un gran reto por la enorme complejidad del proceso. 

 

Os dejo el enlace de la «Expert review» en la que se basa este artículo. 

4 respuestas a «Preeclampsia – La principal causa de muerte neonatal y materna»

  1. Hola, soy profana en estos temas tan interesantes. Lo ameno que lo haces y de fácil lectura me enganchan completamente.
    Nunca es tarde para aprender más y mejor!!!
    Gracias por todo

    1. Me alegra mucho saber que disfrutas y aprendes con el blog 🙂 Esos son los dos objetivos que tengo en mente cuando escribo, así que muchas gracias por dejármelo saber!!

  2. Muchas gracias por tu artículo! soy bióloga y estoy empezando a trabajar en un laboratorio de biología reproductiva que se especializa en preeclampsia. Estoy recién leyendo del tema y tu artículo me ayudó mucho! GRACIAS por tu trabajo de divulgación científica.

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